Nadie conoce tu negocio mejor que tú: has estado en cada rincón, sabes qué puerta está medio atrancada y chirría al abrirse, o que una de las ventanas del sótano tiene la cerradura un poco oxidada…

Por eso nadie como tú para saber cuáles son los puntos débiles de tu local y dónde hay que prestar especial atención.

A la hora de instalar un sistema de alarma es importante conocer esos puntos que te pueden ayudar —y pueden ayudar a los profesionales que instales el sistema en tu negocio— en la protección de tu negocio.

Por ejemplo, ¿dónde poner un pulsador antiatraco? Está claro que el mejor lugar es aquel que esté cerca de la entrada o en el lugar de trabajo de la persona que mejor visión tenga de ella.

Hay sistemas de alarma que cuentan con un panel de control portátil que puedes llevarte a cualquier sitio para mantenerte en contacto con la central hasta que llega la policía. Entonces, el panel deberías tenerlo lo más a mano posible para llevártelo en caso de un incidente o una emergencia.

Las cámaras de videovigilancia, otra opción que incluyen todos los sistemas de alarma modernos, podemos colocarlas en lugares estratégicos. Algunas pueden estar a la vista, para que, al igual que los carteles que avisan de que nuestro negocio cuenta con un sistema de alarma, sirvan como elemento disuasorio.

Sin embargo también es importante instalar algunas en aquellos lugares —cerca de esa ventana del sótano, por ejemplo— a los que no accedemos con tanta frecuencia y precisan, por lo tanto, de un control extra.

Y, evidentemente, controlar el acceso tanto del personal como de clientes con puertas con sistemas de cerraduras electrónicas que te permitan controlar quién entra y sale e, incluso, que seas tú mismo quien permite el acceso remotamente, aunque no estés en ese momento en el local.