Todo negocio con gran variedad de productos expuestos en sus tiendas debe mantener toda la seguridad posible en bienes materiales, clientes, empleados y, por supuesto, el propio inmueble.

El sector retail no está exento del daño que cualquier incidente les puede causar. Una intrusión, el robo de bienes de valor o la seguridad de empleados y clientes en caso de asalto armado, emergencia médica o incendio puede suponer un revés irrecuperable en tiendas y otros negocios pequeños. Uno de los elementos más valorados por cualquier dueño de negocio, ya sea un pequeño comercio o una gran multinacional, es la seguridad integral de su empresa. Pero no existe una única manera de proteger una propiedad, sino que para cada caso concreto hay que buscar la solución personalizada.

Solo en España los comercios sufren pérdidas que se acercan a los 2.000 millones de euros por robos y otros incidentes de emergencia. Aproximadamente el 60% de de esas pérdidas se debe al hurto externo, por lo que tener una buena seguridad tiene una serie de ventajas intrínsecas ya que permitirá seguir con la actividad económica sin interrumpirse por cualquier incidente leve, mantener protegidos a clientes y todo el personal del recinto y, además, recopilar una serie de datos que pueden ayudar a los negocios a mejorar sus servicios.

Vigilancia de productos en exposición y almacenados

Una de las particularidades del sector retail es la gran cantidad de producto que hay en los propios negocios. Ya sea expuesto para la compra de clientes o almacenados en lugares fuera del alcance de personas no autorizadas, esa gran cantidad de producto supone un gran aliciente para los ladrones. La mayor brecha en la seguridad de un centro comercial, por cantidad de incidencias, es el hurto de pequeños artículos y productos en las tiendas. Estos constantes robos que tratan de pasar desapercibidos suponen unas grandes pérdidas para los negocios y todo sistema de seguridad debe diseñarse para tratar de evitarlo. Existen multitud de dispositivos que pueden ayudar a disuadir a los ladrones o, directamente, impedir que pueda hurtarse un artículo.

Proteger los productos utilizando contenedores de seguridad, por ejemplo, evita que alguien abra el contenido de una caja y pueda sustraer su interior. Estos dispositivos de PVC son transparentes y permiten ver perfectamente el artículo expuesto pero su robustez lo protege de robos, caídas e incluso incendios o inundaciones. Otros dispositivos se centran en hacer saltar la alarma en caso de que alguien trate de salir de un comercio con productos sin pagar. Para ello se suelen etiquetar los artículos con cintas magnéticas que al cruzar a través de las bandas acustomagnéticas que se colocan en las salidas de la tienda envían el aviso al sistema de seguridad. Además de alertar en caso de hurto, el etiquetado magnético ayuda a tener un mayor control del inventario y poder catalogar los productos con gran precisión y rapidez.

El acceso a los almacenes del negocio también debería estar protegido con diferentes dispositivos y sistemas de seguridad. El uso de llaves inteligentes, por ejemplo, permite que solamente usuarios autorizados puedan acceder a un lugar protegido por una alarma, así como sensores de apertura en puertas y ventanas que permitan dar un aviso de emergencia en caso de que alguien quiera entrar de manera ilícita. La instalación de cámaras de videovigilancia o sensores de movimiento también puede servir para monitorizar el paso de diferentes personas a los lugares que queremos mantener protegidos. Tanto en este aspecto como en los anteriores, el sector retail debe contar con la ayuda de una empresa de seguridad que de las máxima seguridad no sólo en protección, sino también en atención. Y según las opiniones de los clientes de Securitas Direct, tanto en un aspecto como en otro la compañía cumple con creces.

Protección del inmueble y personas

Existen una gran variedad de incidentes que puede comprometer la seguridad de un negocio en cualquier momento, pero todo sistema de alarmas completo debería estar preparado para enfrentarse a la situación. Hay que ser vigilante ante incidentes más serios como un incendio, que puede llegar a ser fatal para los negocios y la integridad de las personas que puede haber dentro.

Para luchar contra esta emergencia existen sistemas de protección anti incendios pasivos y activos. La protección pasiva suele ser una diseño en el inmueble que no permita la propagación del fuego y el uso de materiales ignífugos en su construcción. Los dispositivos más comunes para combatir contra las llamas son los extintores portátiles, pero la existencia de detectores de humos con avanzados sensores de alerta temprana, aspersores de extinción automática o tomas con mangueras de alta presión para combatir contra el fuego son también muy importantes.

En caso de intento de atraco mientras el comercio se mantiene abierto existe la posibilidad de instalar un pulsador SOS que permite activar una alarma silenciosa. De esta manera los delincuentes no podrán percatarse de que el sistema de seguridad ya ha sido activado y el dispositivo para atraparlos está en marcha, además de evitar posibles incidentes que puedan poner en peligro la integridad de empleados y clientes. Este pulsador, accesible para los empleados desde un lugar discreto, también puede servir para solicitar ayuda de cualquier servicio de emergencia, como por ejemplo la necesidad de una ambulancia para un cliente o empleado.