Hace escasamente un mes la empresa Prosegur fue investigada por los inspectores de trabajo de Bizkaia debido a una denuncia que había llevado a cabo una de sus trabajadoras.

El problema reside en que la trabajadora aparecía dada de baja por asuntos médicos desde el 2 de diciembre, sin embargo lleva acudiendo a la oficina desde el día 13 de noviembre, a la espera de que se le adjudique trabajo efectivo. Si bien Prosegur alude a causas productivas para la falta de ocupación de la trabajadora, advierte también que no se ha preocupado en ningún momento de acreditar esas causas ni de adoptar ningún tipo de medida, del tipo que sea, para paliar la situación.

Por otra parte, se considera acreditado que existe una voluntad empresarial previa de modificar las condiciones de trabajo y que la trabajadora se negaba a esta modificación, siendo este conflicto lo que ha motivado que la empresa no la encomiende trabajo efectivo pero, a la vez, la haga acudir al centro de trabajo “para no hacer nada”, tal y como se recoge de forma textual en la resolución.

Además, en el caso de que existiese causa justificada para que la empresa no pueda darle trabajo efectivo, la Inspección de Trabajo considera que Prosegur debería de haber relevado a la trabajadora de su obligación de acudir al centro de trabajo.

El responsable de Salud Laboral de CCOO de Euskadi, Alfonso Ríos, ha considerado que el presente caso es “escandaloso”, y ha reclamado que la sanción a la que tenga que hacer frente Prosegur España SL sea ejemplar. “A ninguna empresa, ni siquiera a una del tipo de la que hablamos, con infinidad de contratos en las administraciones públicas y en gran cantidad de obras públicas, se le puede tolerar que actúe de esta manera, presionando y acosando a sus trabajadores”, ha concluido.