Los españoles se sienten inseguros y temerosos ante la idea de un robo.

Según un estudio llevado a cabo por Sondeas, el 52,16% de los españoles ha sufrido un robo en algún momento de su vida, y un 77,3% tiene algún familiar o conoce a algún amigo que lo ha sufrido. Esta encuesta también destaca que este tipo de sucesos han tenido lugar, por este orden, en la calle, en su coche y en su casa.

En general, la muestra refleja que los españoles son cautos en sus hábitos de seguridad e instalan medios que les protejan de posibles percances, pero la mayoría de ellos todavía se sienten inseguros en su entorno.

Una posible solución para acabar con dicha sensación de inseguridad generalizada podría ser la instalación de alarmas de seguridad en los edificios y hogares, haciendo que la población se sintiese más segura y respaldada.

Una buena alarma de seguridad debe contar con cinco elementos clave: una sirena, un detector de apertura, verificación por imagen y audio y conexión con la CRA. De este modo, informar de que se está produciendo un robo, reclamar asistencia policial y reconocer a los ladrones será una tarea menos compleja, lo que disminuirá la desconfianza y el sentimiento de inseguridad en la población.