La seguridad en los hogares o negocios es un aspecto que todo el mundo quiere tener y por el que se preocupa la mayoría de la gente. Para evitar situaciones conflictivas o que puedan llevar a un gran peligro, la mejor alternativa es tener un sistema de alarmas adaptado a cada tipo de necesidad concreta. Para ello, es fundamental conocer los diferentes tipos de alarmas que existen y su función para la que fueron diseñadas. De esta manera, se podrá proteger todos los bienes de manera efectiva.

Antes de pensar en el tipo de dispositivo que se necesitará, es necesario hacer un análisis previo de los puntos débiles en el inmueble. Por lo que, lo primero que se debe hacer es un estudio de seguridad realizado por un especialista. En algunas empresas, como por ejemplo en Securitas Direct, ofrecen este servicio de manera completamente gratuita y sin compromiso.

A partir de este momento se podrá determinar el tipo de sistema que se va a querer para proteger el hogar o negocio, atendiendo a las particularidades del mismo y adaptándolo a las necesidades y presupuesto. ¿Colocar un sistema integral de seguridad o simplemente algún elemento disuasorio externo? Las posibilidades cruzan un amplio abanico de opciones.

Sistema integrado de seguridad o dispositivos locales

La mayor diferencia entre tipos de sistemas de alarma es su capacidad para avisar tras la detección de un posible peligro. Los sistemas de alarma menos eficientes son aquellos que no permiten conectarse con una central de seguridad que monitorice las 24 horas del día el suceso que se ha registrado, mientras que aquellos con la capacidad para sí hacerlo, suponen un salto de calidad en la seguridad del inmueble.

  • Alarmas de seguridad con funcionamiento en modo local: Estas alarmas, ya sean de detección de intrusiones, robos, sensores de humos o detectores de inundaciones, solamente avisarán al usuario y emitirán ruido a través de una sirena local. Ese ruido podrá ser escuchado por las personas que se encuentren en las inmediaciones y, con suerte, la policía, bomberos o servicios médicos, podrán ser avisados gracias a la colaboración de la gente que se encuentre cerca. A pesar de que algunos de estos sistemas puedan parecer, a priori, ligeramente más baratos que otros sistemas más avanzados, no suelen ser muy eficaces y en muchas ocasiones desembocan en situaciones peligrosas en el negocio.
  • Alarmas de seguridad avanzados integrados: Todo sistema de alarmas tiene tres objetivos principales ante cualquier incidencia: disuasión, detección y acción. Un sistema completo de seguridad no solamente se centra en detectar la emergencia, sino que es muy efectivo para recopilar información en tiempo real de lo que está ocurriendo y enviar la alerta a una central que inmediatamente reaccionará ante la situación. Un sistema con este funcionamiento puede llegar a neutralizar cualquier peligro gracias a su capacidad para actuar de la manera adecuada en muy poco tiempo.

Características imprescindibles en una alarma completa

A pesar de que el tipo de alarma necesario en cada lugar debe escogerse de manera totalmente personalizada para que pueda adaptarse a las necesidades particulares, existen una serie de características que todo sistema de seguridad necesita para cumplir su función lo mejor posible.

  • Dispositivos funcionales en cualquier situación. Los aparatos colocados para la detección y gestión de la seguridad no pueden fallar, se den las condiciones que se den. Un sistema que no se desactive por fallos en la red eléctrica, corte de la línea telefónica o intento de sabotaje a través de inhibidores de frecuencia es muy importante.
  • Interconexión total entre dispositivos. Todo aquello que pueda detectar un sensor y pueda ser interpretado como una amenaza debe poder enviarse al destinatario adecuado para que esa información sea útil en manos de quienes puedan gestionar la amenaza. Para ello es importante que todos los dispositivos tengan un sistema de conexión, a poder ser inalámbrico, a un panel central de gestión que a su vez pueda enviar esa información para dar el aviso. Los sistemas más avanzados disponen de redes de comunicación GSM y ATN, que no pueden inhibirse y funcionan en todo momento.
  • Una central receptora de alarmas. La información de un posible peligro debería enviarse inmediatamente a un lugar en el cual se pueda gestionar correctamente. La Central Receptora de Alarmas debe velar las 24 horas del día ante cualquier incidencia registrada en todas sus redes de alarmas repartidas por todo el territorio. Un especialista en seguridad podrá analizar la amenaza y actuar siguiendo el protocolo más adecuado en menos de 30 segundos desde que se da el aviso.
  • Alertas incluso sin activar la alarma. A pesar de que muchas funciones de detección y alerta están desactivadas mientras no se tenga montado el sistema de seguridad, ciertos elementos siempre están vigilantes para garantizar el confort. Un detector de humo, por ejemplo, o un sensor de inundaciones siempre dará el aviso de emergencia a pesar de que una persona se encuentre dentro del inmueble y no sospeche del problema. Estos dispositivos siempre funcionarán gracias a su modo parcial, ya que la amenaza para la que están diseñados detectar puede ocurrir en cualquier momento.