La seguridad de un hogar o un negocio debería ser primordial para que la protección de las personas más queridas o de los bienes de gran valor que haya en el inmueble estén a salvo. Existe una gran variedad de sistemas de seguridad que se pueden poner, desde simples sirenas con la única capacidad de generar ruido hasta un kit de alarmas completo que permita una seguridad integral del inmueble.

En muchos casos puede ser muy difícil tomar la elección más acertada, debido a la gran variedad de proveedores, precios y servicios disponibles. En estos casos la mejor alternativa es permitir que un especialista en seguridad haga un estudio previo en el inmueble para que pueda determinar los puntos débiles tras un exhaustivo análisis. Algunas empresas como por ejemplo Securitas Direct ofrece este servicio de manera completamente gratuita y sin compromiso, lo que permitirá que un experto formado le sugiera al cliente qué tipos de dispositivos y sistemas se deberían colocar en cada sitio.

La mejor precaución es no fiarse de proveedores de seguridad que solamente insisten en los servicios más caros ni en los dispositivos que tengan un precio exageradamente barato; siempre es mejor confiar en un experto en seguridad debidamente formado. Por ello, los elementos de seguridad más caros no siempre tienen por qué ser efectivos para la seguridad del hogar o negocio, mientras que otros dispositivos demasiado baratos y de mala calidad pueden dar una falsa sensación de seguridad que ponga en bandeja de plata la posibilidad de que un delincuente acceda al inmueble.

Elementos de seguridad para interiores

Hay una serie de elementos que todo sistema de alarmas suele integrar en la protección de interiores en hogares y negocios.

  • Elementos disuasorios: en la mayoría de los casos se evitan intrusiones y robos gracias a estos elementos, ya que el delincuente se lo piensa dos veces antes de cometer su acción. Por ello, colocar placas y pegatinas disuasorias en las que indique que el inmueble está protegido tiene una gran efectividad.
  • Sensores de movimiento: estos dispositivos para interiores están diseñados para sentir la presencia de intrusos en el lugar en el que son instalados. Generalmente utilizan un sensor infrarrojo que es capaz de detectar las radiaciones de calor, como en el caso de un cuerpo humano, y activar la alarma en caso de determinar que existe una amenaza. Los modelos más avanzados tienen una cámara fotográfica con flash que es capaz de enviar una ráfaga de imágenes a la Central Receptora de Alarmas, para así, tener una idea clara del tipo de amenaza que hay en el inmueble.
  • Cámaras de videovigilancia: la mejora en la tecnología cada vez las hace más asequibles y accesibles. Estos dispositivos, que pueden llegar a tamaños muy reducidos, se utilizan para grabar todo lo que ocurra dentro del arco de visión de su objetivo. Los sistemas de seguridad más completos suelen incorporar la instalación de cámaras de videovigilancia inalámbricas con capacidad para almacenar las grabaciones en la nube, además de poderse acceder a su contenido en tiempo real a través de canales seguros en Internet.

En caso de tiendas, comercios pequeños y otros negocios, existe la posibilidad de que ocurra un atraco mientras los empleados hacen su labor. Para poder dar aviso de una manera activa, existen los llamados botones anti atracos. Estos pulsadores se suelen colocar en un discreto lugar en el que solo puedan acceder los empleados sin levantar sospechas. Con un funcionamiento bastante similar, se pueden instalar pulsadores SOS en todos los hogares, para que en cualquier momento pueden utilizarse para solicitar ayuda de cualquier tipo, ya sea en caso de brecha de seguridad, incendio o emergencia médica.

Finalmente, el elemento más importante que debería incluir cualquier proveedor de seguridad es la vigilancia y asistencia durante las 24 horas desde una Central Receptora de Alarmas. La verdadera seguridad está en el respaldo de especialistas que en todo momento puedan ayudar ante cualquier incidencia que pueda ocurrir en el hogar o negocio.